• ¿A qué edad es recomendable el blanqueamiento dental?

 

No hay ninguna edad mejor que otra, lo que sí que se recomienda es que no se haga a menores de 12 años. La razón principal es simplemente porque a esas edades aún no hay, en la mayoría de casos, los dientes permanentes que formaran parte de nuestra vida hasta que nos vayamos. Cuando se tienen aún dientes de leche no vale la pena ni invertir ni desgastar a no ser que sean casos muy-muy concretos, como podría ser algún diente oscuro por alguna razón que se pueda arreglar, etc. Además, si se aplica una acción blanqueadora en toda la dentadura y después se caen la mitad de los dientes sería un desastre, porque los dientes nuevos se mezclarían con los otros y al no haberse hecho de forma conjunta podemos encontrarnos con dientes de diferentes tonalidades.

 

Aprovechamos aquí para remarcar la importancia de realizar acción conjunta: si no queremos que un diente tenga un tono diferente al de al lado suyo, lo mejor es que siempre que apliquemos blanqueador dental lo hagamos en la totalidad de los dientes. Es una cuestión estética que de bien seguro os hará bien de tener en cuenta.

 

Por tanto: a partir de 12 o 13 años ya se puede iniciar algún tratamiento de este tipo, pero si se puede es mejor empezar un poco más tarde. Pensad también que las principales causas de decoloración dental (tabaco, café, etc.) no son causas que suelan afectar a menores de edad, que no incluyen estos consumos de forma frecuente en su día a día.

 

 

  • Ya me lo he hecho: ¿cómo hago para mantenerlos blancos?

 

A continuación os damos una serie de consejos para que el blanqueamiento que os hayáis hecho dure más:

 

  • Evita los alimentos que tengan alto contenido en colorante: este consejo es prácticamente para las primeras cuarenta y ocho horas, ya que es básicamente el tiempo en que los dientes son más sensibles y se están adaptando a la nueva situación. La sensación de sensibilidad también se intensifica con bebidas muy frías o muy calientes, y debe ser notificada en l farmacia si pasados los primeros dos días aún nos molesta. Hay casos en que hasta incluso el aire frío de la calle nos puede incordiar. Muchos expertos recomiendan que estas primeras horas delicadas tomemos una dieta basada lo máximo posible líquida y con alimentos lácteos como la leche o los yogures.

 

  • Utiliza pasta dentífrica blanqueadora y enjuague bucal: de esta forma conseguirás que el efecto blanqueador dure mucho más. El uso diario de este tipo de pastas (que las venden en el supermercado y en farmacias) refuerza la acción. Es importante tomárselo como un buen hábito a seguir y lavarse los dientes y enjuagar tres veces al día o incluso después de cada comida si se hacen más de tres. Será especialmente importante el cepillado inmediato si hemos consumido alimentos o bebidas con alto colorante.

 

  • La pajita os puede ayudar: puede sonar un poco ridículo, pero beber con una pajita ayuda a que los dientes no absorban todo el efecto colorante de algunos alimentos o bebidas. Si estás en un bar y te da vergüenza tomar un café con una pajita, pues no pasa nada, pero si te lo estas tomando en casa piénsatelo, ¡vale la pena!